El viento de la ética.



Desarrollar una propuesta en cualquier ámbito de la creación es entender al individuo y su contemporaneidad, es el respeto por el pensamiento individual y colectivo, es saber que todo acto tiene una consecuencia.

Al observar la ciudad en la que habito (Barquisimeto) siento una gran nostalgia por una ciudad llena de sombras arropada por los árboles y por el poco carácter de sus espacios públicos, bien por sus habitantes o por su propio ámbito, pero también veo una creciente necesidad de hacer ciudad y de vincular la creación plástica con esta, tratando de entender ¿Qué es el arte público?

Pero antes de entender y crear arte público, ¿por qué no miramos algunas referencias que nos guíen por el camino correcto, y así percibir desde una manera global aquello llamado arte público y espacio público?.

Indaguemos un poco y vámonos muy cerca, a la ciudad de Medellín en nuestro vecino país Colombia.

“El arte urbano de Medellín ha ido creando una simbólica de la ciudad desde que era una apacible villa hasta la cambiante y ecléctica metrópolis que es hoy. En las esculturas emplazadas en lugares que la memoria evoca, hay fragmentos de un texto que puede leerse de varias maneras, pues los contextos históricos en que han surgido son múltiples y obedecen a diversas intencionalidades.
Recorrer esa trama fragmentada de la ciudad es una experiencia estética y un ejercicio de interpretación de lo que ha sucedido con los lugares que el habitante frecuenta, reconoce y desconoce.”

De la villa a la metropilis. Un recorrido por el arte urbano de Medellín.
 Secretaria de Educacion y Cultura de Medellin “EDUCAME” Oficina de turismo de Medellín.
 Primera edición 1997. Pp. 5


Al llegar al  Aeropuerto José María Córdova, Rionegro, Medellín,  vemos la obra escultórica de Clemencia Echeverrí, que lleva por título Cometas, colocada en 1985 por Concurso Nacional organizado por el Museo de Arte Moderno de Medellín; un conjunto escultórico de 800x800x800 cms hecha en lámina de hierro con pintura de poliuretano.

Ahora bien, coloco los pies en mi ciudad nuevamente y decido caminar por uno de los pocos espacios  públicos que puedo disfrutar con tranquilidad, en donde el estado y la empresa privada han hecho alianzas que favorecen a los ciudadanos y a su entorno, El Cardenalito.

Al llegar al final de mi recorrido, observo el “regalo para la ciudad” me pregunto ¿Acaso nos están diciendo ignorantes?, observen como el derecho de autor no existe. Pienso muy sinceramente: una cosa es la inspiración y la referencia pero otra es la falta de respeto para el trabajo de la creación plástica y la ciudadanía, y cito textualmente “una exaltación al espíritu, a soñar más, a conseguir elementos que lo haga más feliz” ,retrocedo y vuelvo a pensar – pero feliz ¿A quién, al espectador, al artista o a la empresa ejecutora?.

  

Siento un poco de vergüenza ajena, porque respeto al individuo y al gremio al cual pertenece, valoro el trabajo del  hombre, pero más valoro la importancia que le da el hombre al trabajo de otro hombre cuando este contribuye a un colectivo, y sobre todas las cosas la ética de estos hombres que desarrollan sus actividades en torno a este.

“las mentes brillantes hablan de  ideas, las mentes corrientes hablan de actualidades, las mentes mediocres hablan  de los demás” Anónimo 

Entonces ¿de quién habla este conjunto escultórico al final de El Cardenalito, de la llegada a Medellín por avión o de la llegada a Barquisimeto por tierra?

2 comentarios:

Yexsi Alvarado dijo...

Hay que ver... Es lamentable.
pero "Quien acepta la corrección obtendrá la sabiduría, y quien rechaza ser corregido se embrutece"

Anónimo dijo...

pues lamentablemente contamos con artistas,personajes al nivel plastico-creativo en venezuela pero no son tomados en cuenta.. a despertar!!!

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